10 de diciembre de 2008

COMUNICADO sobre la violación de la cultura Bubi en Rebola

Convergencia para la Democracia Social (CPDS) hace un llamamiento a la opinión nacional e internacional  sobre la política de hostigamiento y represión orquestada por el gobierno del PDGE contra el pueblo de Rebola.  En efecto, desde hace varios meses el gobernador de Bioko Norte, Lucio Anzeme Eyama,  el  delegado del Gobierno en el distrito de  Baney, Jesus Engonga Nchama y el delegado del Gobierno adjunto en Rebola, Gaudencio Claudio Baka, con la complicidad tácita de los ejecutivos locales y distritales del PDGE, han suspendido las actividades del Consejo de Ancianos de Rebola y, en flagrante violación de la Carta Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos y demás instrumentos internacionales de protección de los derechos civiles y políticos, han prohibido la celebración de los seculares actos tradicionales bubis de la antes referida localidad.

El ejemplo más reciente de la política de  atropellos contra la población de Rebola ha sido la prohibición del Kósi-Kósi, ceremonia de limpieza y purificación  espiritual del pueblo, que se celebra cada 27 de noviembre, para acoger el año nuevo que llega. Con esta actitud, el Gobierno del PDGE, una vez más, hace patente, su política de atropello permanente no sólo de los derechos y libertades de los individuos, sino también de los pueblos y colectividades que conforman la República de Guinea Ecuatorial. El señor Gobernador de Bioko Norte pretende modificar la composición del Consejo de Ancianos porque, según él, el presidente de dicho consejo de ancianos no es afecto al PDGE.

Nos preguntamos si el señor gobernador y los delegados del Gobierno conocen los procedimientos de designación de los miembros del Consejo de Ancianos de Rebola. En caso contrario, deberían informarse y saber que la afiliación política no constituye un criterio de idoneidad para acceder al Consejo de Ancianos. Prima más bien el conocimiento de la tradición. Cabe además preguntarse por qué estas prohibiciones no se consignan en un documento escrito o por qué estas autoridades no vienen personalmente a explicar a la población la razón de sus decisiones.

Lo que están intentando los dirigentes del PDGE es domesticar el Consejo de Ancianos de Rebola y convertirlo en un órgano apéndice de su partido, alejándolo de su misión secular de velar por las tradiciones de su pueblo.

La violación de los derechos de todo un pueblo y la falta de respeto a sus costumbres no puede más que crear un clima de tensión y crispación en la sociedad.
CPDS exige al gobierno del PDGE deponer su actitud hostil hacia el pueblo de Rebola, levantar la prohibición de los actos tradicionales de dicha localidad, y autorizar la reanudación de las actividades de su Ilustre Consejo de Ancianos.

MALABO, 10 de diciembre de 2008
LA COMISION EJECUTIVA NACIONAL