LA VERDAD
Órgano informativo de Convergencia para la Democracia Social
Guinea Ecuatorial, abril 2004, núm. 48    


LA VERDAD
Número 48, abril 2004

LOS ENCUENTROS DE MBINI:
OTRA OPORTUNIDAD DE NEGOCIACIÓN PERDIDA

La convocatoria del llamado IV Encuentro entre el Gobierno y los Partidos Políticos legalizados de Guinea Ecuatorial, no suscitó demasiada expectación en los mentideros políticos del país porque llovía sobre mojado: se sabe que Obiang suele hacer ejercicios malabares cuando quiere entretener a la opinión pública nacional e internacional por alguna determinada razón de oportunismo político.

En efecto, se repitió en Mbini el más de lo mismo a que nos tiene acostumbrado el general-presidente Obiang: discurso en el que mezclaba la invitación a la clase política a trabajar en beneficio de la ciudadanía para, de esta manera, alcanzar el bienestar y progreso resultantes de la explotación de los enormes recursos que encierra nuestro subsuelo, con amenazas explícitas al secretario general de CPDS, Plácido Micó, por, según Obiang, frecuentar la amistad de personas supuestamente impresentables. De sinvergüenzas las tildó, cuando en su día confió en reiteradas ocasiones a las mismas, altas responsabilidades de gobierno.

Respecto de los trabajos propiamente dichos, el IV Encuentro entre el gobierno y las formaciones políticas se redujo, desgraciadamente, a un debate a dos bandas que viene produciéndose con harta frecuencia: por una parte, el ejecutivo y los partidos que lo apoyan por dinero, excepción hecha del partido que lidera Buenaventura Monsuy y, por otra, CPDS. Así, cada vez que intervenía Plácido Micó era respondido con malos modos, y sin sujetarse al contexto real del contenido de sus palabras, por el portavoz de la delegación del gobierno, Ricardo Mengue, que, al igual que sus congéneres paniaguados en las tareas de gobierno, no podía ocultar el desagrado que le producían las reflexiones del secretario general de CPDS por muy acertadas que fueran. La cuestión era impedir que se oyera su voz, porque hería sus conciencias, si las tienen todavía.

Por otra parte, habría que preguntarse por qué el régimen de Obiang se empeña en convocar estos encuentros, si la intención de siempre es la de poner obstáculos para que éstos no alcancen los frutos que, a primera vista, se desean. Porque sin ánimos de entrar en descalificaciones, no se entiende cómo políticos de la catadura moral y social que están en la memoria de todos los ciudadanos, pueden tener cabida en reuniones en las que se pretende hacer algo positivo por el país. Se vio en Mbini que el trabajo no cuenta para estos políticos de baja estofa: lo suyo es hacerse con los dineros del erario público sin sudar, y aquí paz y después gloria, porque, según su filosofía, solo se vive una vez..

Por qué no se negocia con quienes tienen algo que aportar para que avance el ya eterno proceso de democratización, y dejar de lado a los corifeos que solo sirven para reírle las gracias a quien los mantiene a cambio de nada?

CPDS, no obstante, cree que, con independencia de lo bueno que es rectificar entre todos lo que está mal hecho, sería de desear que se aplicaran de una vez por todas y con todas las consecuencias las leyes de nuestro ordenamiento jurídico, y no hacer, como siempre se hace, adecuarlas, según el momento, a la conveniencia de quienes tienen el deber de cumplirlas y hacerlas cumplir. Lo contrario es hacer perder el tiempo a la gente y, por ende, retrasar el proceso de democratización de Guinea Ecuatorial.

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CPDS PROPONE UNA RECONCILIACIÓN SIN IMPUNIDAD, SIN EXCLUSIONES Y SIN VENGANZAS

Nuestro país, Guinea Ecuatorial, lleva más de tres décadas de soberanía nacional, una independencia que ha supuesto para la gran mayoría de los guineanos un auténtico calvario. Primero fueron los once años de la dictadura de Macías Nguema, que significó la pérdida de miles de vida de muchos hijos de este país, el exilio de otros tantos miles de guineanos y la violación sistemática de los derechos de los guineanos, situación que dejó graves secuelas y profundas heridas en la sociedad guineana.

Con el golpe de estado de 1979, se creía que por fin nuestro país, Guinea Ecuatorial, iba entrar en un periodo de reconciliación y reconstrucción nacional, pero sin embargo y desgraciadamente, el régimen de Obiang ha supuesto otra dictadura, quizás no muy sangrienta como la anterior pero mucho más corrupta y viciosa, con las mismas prácticas de violación de derechos humanos: encarcelamientos arbitrarios, confinamientos extrajudiciales, secuestros, torturas a opositores políticos y malversación de fondos públicos.

Esta situación (sobradamente conocida por la sociedad guineana y comunidad internacional), no sólo ha abierto aún más heridas en nuestra sociedad, sino que ha creado una fractura social tal, que es imposible, hoy por hoy, construir una sociedad guineana unida y próspera si no se produce una verdadera reconciliación nacional, que haga posible la cicatrización de las profundas heridas que muchos guineanos llevan en sus corazones, que haga posible la cohesión de nuestra sociedad y, sobre todo, que permita que todos los hijos de este país vuelvan a sentirse unidos por el mismo destino.

Convergencia Para la Democracia Social, CPDS, como principal fuerza de oposición, consciente de su responsabilidad política, ante el pueblo y la historia, ha venido proponiendo al presidente Obiang y su gobierno, la necesidad de propiciar una verdadera reconciliación nacional, eliminando todo ápice de impunidad, rechazando frontalmente cualquier signo de venganza y trabajando por el perdón.

Desde CPDS, creemos que no se puede excluir a nadie si queremos propiciar una reconciliación fiable y duradera que sirva de cimiento para construir una sociedad libre y democrática. Es en este sentido que, en el último encuentro entre el Gobierno y los Partidos Políticos en la ciudad de Mbini, CPDS, propuso al Gobierno la promulgación de una ley de Amnistía General que permita liberar a todos los presos políticos y la vuelta al país de los exiliados que lo desean para que todos nos sentemos en torno a una mesa para discutir y consensuar el proyecto de futuro que queremos para nuestro país. Desgraciadamente, y como siempre, Obiang y su Gobierno no estuvieron conformes, lo cual significa, a nuestro entender, la negación a un proceso de reconciliación nacional, que desde CPDS, creemos condición "sine qua non" si queremos arrancar en el proceso de reconstrucción nacional.

CPDS, hace una vez más un llamamiento al presidente Obiang a que asuma su responsabilidad politica sin más pérdida de tiempo, y que arbitre mecanismos que permitan la reconciliación de todos los guineanos.

Si así lo hiciera el presidente, CPDS, como la principal fuerza de oposición, se compromete a no escatimar ningún esfuerzo en la línea de trabajar por un Pacto Político y una reconciliación integradora que haga posible una sociedad libre, democrática, sin impunidad, pero sin venganzas.

Es importante advertir que cualquier otra "salida política" que no pase por un Pacto Político que permita la normalización de la situación política en el país, significaría agudizar más la situación de crisis política que vive el país, alargar el sufrimiento del pueblo, profundizar más las heridas abiertas en la sociedad guineana y posibilitar una situación de violencia de consecuencias nefastas para el país.

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