22 de mayo de 2008
Comunicado sobre las Elecciones celebradas el día 4 de mayo de 2008
El pasado día 4 de mayo, se celebraron en Guinea Ecuatorial elecciones generales legislativas y municipales, a las que Convergencia para la Democracia Social (CPDS) concurrió y cuyos resultados definitivos acaban de ser publicados por la Junta Electoral Nacional, otorgando una victoria del 99% al gubernamental Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE). Tales resultados solo siguen concibiéndose por regímenes como el que gobierna Guinea Ecuatorial actualmente.
Dichas elecciones se convocan acortando la legislatura de un año sin justificación, bajo la implacable acción fiscalizadora de los dos únicos diputados de CPDS frente a los 98 del PDGE, en un país ocupado por el ejército sin explicación alguna a la población, en el que se impone un calendario electoral no consensuado, con rechazo de una observación internacional creíble, y se celebran tras la elaboración unilateral de un censo electoral defectuoso y viciado, con un aparato electoral totalmente compuesto por miembros del PDGE, desde el Presidente de la Junta Electoral Nacional hasta el último vocal de las mesas electorales.
A pesar de todas estas irregularidades, CPDS acudió a la convocatoria electoral con la convicción, por una parte, de que sólo la consciente participación de los ciudadanos en los asuntos políticos que les afectan como comunidad puede asegurar un recorrido pacífico hacia la democracia y el desarrollo estable de la misma; y por otra, con el propósito de dar una nueva oportunidad al régimen autoritario establecido en Guinea Ecuatrial para abrir espacios de desenvolvimiento plural e impulsar las reformas políticas, administrativas y económicas que tanto necesita nuestro país.
Y sin embargo, la jornada electoral vivida el domingo día 4 de mayo de 2008 deja en todo el país un profundo sentimiento de frustración, de decepción, de hastío y de franco retroceso en la evolución de la situación política general por el gran deterioro observado en los mecanismos y procedimientos utilizados por el régimen. Este deterioro, precisamente, de los mecanismos y procedimientos que debieran otorgar fuerza y validez al proceso de democratización pone incuestionablemente de manifiesto la incapacidad del régimen de reconducir tal proceso.
Las votaciones, en efecto, se caracterizaron principalmente por el voto público generalizado; la imposición de este voto público por los presidentes de mesas, autoridades civiles, militares destacados para la seguridad de las votaciones y altos responsables del PDGE; el voto masivo de ausentes y fallecidos por los presidentes de mesas; la expulsión de los interventores de la oposición; el gran acoso ejercido sobre los interventores, apoderados y candidatos de la oposición; la intervención directa de los militares en el proceso de votación; el relleno de las urnas por los presidentes; el escrutinio secreto en las mesas con la consiguiente manipulación de los resultados y la denegación de actas a los interventores de la oposición, según las “nuevas instrucciones”, como afirmara el Delegado de Gobierno de Malabo y Presidente de la Junta Electoral Distrital.
Así es como se dio la circunstancia de que en numerosos Consejos de Pablado de Añisok, como Ondeng-Nsomo concentrado y Nsamadulu concentrado, por ejemplo, los presidentes de las mesas electorales introdujeron votos del PDGE en la noche anterior, trayendo las urnas a las mesas con votos dentro, sin ningún rubor; o como Nkomeyang Concentrado, donde Joaquín Mba Ndong votó por toda su familia y más tarde le llamaron de la mesa nº 15 de la cabecera del distrito, zona A-1, repitiendo la misma votación, esta vez por teléfono y por toda su familia. Así es como en el poblado de Nko Esamam, del municipio de Bidjabidjan, el ciudadano Santiago Angue Edjang votó por treinta personas, familiares suyos. De esta manera, el propio Primer Ministro del Gobierno y candidato del PDGE, Ricardo Mangué Obama Nfubea, organizó, con todo su séquito y militares armados, una caravana en Ebibeyín, visitando todas las mesas electorales de su circunscripción, intimidando a los votantes, expulsando a los interventores de CPDS de las mesas e imponiendo el voto público de las papeletas del PDGE, mientras todo su séquito aprovechaba la ocasión para votar en todas y cada una de las mesas visitadas. Así es como se asistió en Bata a la detención de Trinidad Mangue Ekuaga, candidata por CPDS, por orden del Delegado del Gobierno y Presidente de la Junta Electoral Distrital, Don Bartolomé Owono Nze, así como de cuatro personas (Buenaventura Monzuy, Enrique Ondo, Nicanora Avomo y otro más) que votaron por CPDS en el poblado de Miyoman. Así es como las fuerzas de Seguridad paralizaron en Bata varios vehículos de CPDS encargados de supervisar las elecciones, por orden de Bienvenido Esono Engonga, Director General Adjunto de Seguridad.
El desarrollo de este proceso confirma el propósito del régimen del Presidente Obiang de excluir a la oposición de las instituciones del Estado para volver a un régimen de partido único en Guinea Ecuatorial. Como el PUNT (Partido Unico Nacional de Trabajadores) del dictador Macías.
Muy difícil le ha resultado al régimen del PDGE y del Presidente Obiang explicar a la población de Guinea Ecuatorial cómo se obtuvo dos escaños en la pasada legislatura con solo 5.000 votos, y que con cerca de 12.000 votos en Malabo y Bata en estas votaciones no le corresponda a CPDS sino un solo escaño en el Parlamento. Muy difícil le ha resultado explicar, después de atribuirse 97 escaños en el Parlamento con la totalidad de los votos computados a su favor, cómo ha confiscado también dos de los tres escaños restantes que matemáticamente correspondían a los votos reconocidos a CPDS, con el único fin de que este partido no vuelva a disponer de un grupo parlamentario.
Todas las irregularidades aquí señaladas, muy graves, generalizadas y de amplia gama, condicionan y desacreditan totalmente la credibilidad de estas elecciones, así como las promesas de apertura política del régimen del Presidente Obiang Nguema que, año tras año, está llevando a nuestro país a situaciones extremas que no posibilitan la reconciliación nacional y sí, en cambio, exacerban los odios y las rivalidades de todo tipo, con el peligro de derivar en los desastres vividos en otros países africanos.
CPDS llama la atención de la Comunidad Internacional y, muy particularmente, de los socios bilaterales y multilaterales de Guinea Ecuatorial, cuyos intereses en nuestro país podrían traducirse en complicidad en la evolución sociopolítica del país. Su apoyo al régimen del Presidente Obiang y su PDGE refuerza la dictadura y alienta el retorno al partido único. CPDS llama su atención sobre las consecuencias que pudieran derivar de este apoyo.
Convergencia para la Democracia Social, partido al que la Junta Electoral Nacional reconoce ahora cerca del doble de los votos obtenidos en las pasadas elecciones legislativas y municipales de 2004, agradece a la población que tuvo la valentía de votarle y le anima a mantenerse combativa contra la dictadura que azota a nuestro país. De la misma manera, agradece a todos aquellos ciudadanos que le apoyaron materialmente en el desarrollo de la campaña electoral y en el control de las votaciones, y en especial a quienes, desafiando las amenazas y posteriores represalias de dirigentes y agentes del PDGE, osaron representar a CPDS como Interventores de mesa.
CPDS considera que las elecciones celebradas el pasado día 4 de mayo constituyen un paso atrás en el proceso político en curso en Guinea Ecuatorial y un insulto a la población de Guinea Ecuatorial y a la comunidad internacional. Esta formación política denuncia y condena de manera frontal y con el mayor vigor el fraude producido y rechaza los resultados publicados por la Junta Electoral Nacional, dado que no reflejan en modo alguno la expresión de la voluntad del pueblo sino, más bien, la de un acto de fuerza y de abuso de poder de una dictadura sin escrúpulos.
Malabo, 22 de mayo de 2007
LA COMISION EJECUTIVA NACIONAL
|