Convergencia para la Democracia Social
CPDS
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    14 de noviembre de 2007

    Intervención de CPDS en la
    Segunda Conferencia Económica Nacional, 12, 13 y 14 de noviembre de 2007

    Convergencia para la Democracia Social de Guinea Ecuatorial, partido político de la oposición, agradece que se le conceda la palabra en esta Segunda Conferencia Económica Nacional para,  como es su papel natural y también su deber nacional e histórico, expresar aquí su opinión y sus inquietudes sobre el proyecto de diseño del plan de desarrollo de Guinea Ecuatorial a largo plazo.

    Esta formación política agradece la puesta a disposición de los documentos de estudio y análisis elaborados por el Gobierno a este efecto, lamentando no obstante el carácter muy tardío de su entrega a los que los debemos estudiar. Desgraciadamente, todos hemos acudido aquí solo con nuestras imaginaciones...

    Con gran interés los hemos leído, quedándonos la sensación de que han sido elaborados en la precipitación y la duda de saber si sus autores han sido los propios actores guineanos. Ante esta primera duda, CPDS expresa una de sus principales inquietudes. Si sus autores han sido los propios guineanos, lamentamos algunos de sus defectos pero los asumiremos dentro de este deseo de construcción plural expresado públicamente en este foro. Si no han sido guineanos, es mucho más preocupante, porque estamos convencidos en CPDS de que Guinea Ecuatorial dispone sobradamente de los cuadros necesarios con capacidad suficiente para diseñar el programa económico de nuestro país y elaborar con tiempo suficiente el correspondiente documento de análisis y debates en un foro como este. Hubiera bastado la voluntad, y solo la voluntad, de traerlos desde donde estuvieren.

    Y esta voluntad, la voluntad real de mejorar nuestra sociedad, de crear las verdaderas condiciones de unidad, paz y justicia, como reza nuestro lema, y de desarrollo viable, sostenible y duradero, es la que CPDS echa en falta en la casi totalidad de las acciones que emprende el Gobierno. Y esta voluntad es política.

    Consideramos en CPDS que el desarrollo humano abarca  todos los aspectos de la vida humana, para todas las personas, sin prejuicios ni discriminaciones. No es solamente el crecimiento económico que implique la realización de las aspiraciones humanas. Es el proceso de ampliación de las opciones de la gente, lo que la gente hace y pueda hacer en su vida, e implica unas capacidades esenciales: vivir una vida larga y saludable, tener conocimientos y tener acceso a los recursos necesarios para un nivel de vida decente.

    Más todavía, la población valora muchas otras opciones: la libertad política, social, económica y cultural; un sentido de la comunidad; la oportunidad de ser creadores y productivos, y el respeto por sí mismo y de los derechos humanos.

    El desarrollo humano es lograr todas esas capacidades y, sobre todo, procurarlas de manera equitativa, participativa, productiva y sostenible.

    El desarrollo humano incluye el aumento del ingreso y la riqueza, ciertamente, pero incluye asimismo muchas otras cosas valoradas y valiosas: nutrición adecuada, acceso a agua potable, mejores servicios médicos, más y mejor escolaridad para los niños, transporte económico, vivienda adecuada, empleo continuo, remuneratorio y productivo, medios de vida seguros y productivos, libertad para elegir empleos y medios de vida, libertad de circulación y expresión, liberación de la opresión, la violencia y la explotación, seguridad de la persecución y de la detención arbitraria, vida familiar satisfactoria, entre otras.

    Estamos citando las condiciones previas al diseño de un plan de desarrollo creíble y sólido, que no son precisamente, en nuestro análisis, las que estamos viviendo todos los guineanos en nuestra Guinea Ecuatorial. No puede haber desarrollo humano sin que se cumplan estas condiciones, sin estabilidad política.

    El clima político:

    Guinea Ecuatorial sigue sin ofrecer las condiciones que permitan una participación plural y libre de todos los guineanos en los asuntos que les conciernen. Sigue imperando la intolerancia política. Nuestro país es tristemente famoso por sus presos políticos. Cuando hablamos de presos políticos, pensamos en Felipe Ondo Obiang, en Guillermo Nguema Ela, en Bienvenido Samba Momesori, en Agustín Ndong Ona, etc., en todos aquellos que pueblan nuestras cárceles por sus ideas contrarias a las del régimen que nos gobierna. ¿Ha habido Justicia en estos casos?. ¿Puede haber Unidad y Paz en estas condiciones?. En CPDS creemos que no.

    En este mismo marco se inscribe la falta de transparencia y el fraude a favor del gubernamental PDGE en todas las elecciones organizadas desde la instauración teórica del multipartidismo en el país. Ahora bien, 2008 y 2009 son años de elecciones municipales, legislativas y presidenciales en este país, y ya hemos empezado a escuchar discursos que predican que unas elecciones transparentes no pueden ser secretas, que a nosotros tampoco nos invitan como observadores en otros países. Ya se nos está augurando los elementos del fraude habitual: rechazo de la observación internacional, el voto público generalizado, el voto múltiple de un mismo votante, la intervención activa y directa de los militares en las votaciones, la expulsión y agresión de los interventores de la oposición, la presencia de mesas piratas y, finalmente, la manipulación de los resultados finales.

    Situación social:

    En el ámbito social, los habitantes de Guinea Ecuatorial siguen sufriendo, en todo el ámbito nacional, los desalojos forzosos y las expropiaciones injustificadas, sin alternativa ni indemnización.

    La situación sanitaria de Guinea Ecuatorial, país multimillonario, es sin duda la mejor ilustración de nuestras profundas disparidades, injusticias y exclusiones sociales, así como de la distribución de la riqueza del país. Aparte de Mongomo, ningún hospital general del país permite obtener una simple radiografía del tórax, incluyendo los de Malabo y Bata. En muchos de ellos, es el propio paciente el que, para ser atendido, tiene que buscar compresas, esparadrapo, jeringas, agujas, equipos de perfusión o de transfusión, hilos de sutura, comprar su medicación, etc., con el riesgo real de perder su vida si no tiene dinero. Mientras tanto se han construido complejos ultramodernos, absolutamente inaccesibles a la población, en los que se ha colocado o excluido a guineanos por afinidad ideológica, en los que una sola noche de hospitalización cuesta  tres veces el sueldo mensual de base (240.000 F CFA) de un guineano ordinario. La  única alternativa sigue siendo una medicina tradicional oscurantista y ritual, exterminadora de los más desprovistos. Es decir que los guineanos seguiremos muriendo de nuestra miseria a lado de hospitales donde hubiéramos podido salvar nuestras vidas si fuéramos ricos o ideológicamente afines al régimen que nos gobierna.

    Problemática del vih/sida:
    La epidemia azota a un 10 a 15% de nuestros compatriotas, y muchos siguen viajando al extranjero para recibir la atención adecuada. Los esfuerzos que se le reconoce al Gobierno en este sector quedan muy por debajo de la necesidad real de la población. No hay equipamiento para hacer un seguimiento de la carga viral ni del equipamiento linfocitario de los contaminados, elementos clave para su correcto manejo. Falta la necesaria y permanente información a los pacientes y al cuerpo sanitario en general sobre los servicios disponibles y el manejo consensuado de las personas infectadas. El ratio hombres/mujeres parece inclinarse en disfavor de estas últimas.

    La educación:

    La educación en nuestro país sigue caracterizada por varias lacras:

    1. La ausencia de centros públicos de enseñanza preescolar;
    2. El estado deplorable de los centros, aulas sin mobiliario, sin iluminación ni ventilación y con un elevado número de alumnos;
    3. El deficiente número de docentes, su idoneidad y sus penosas condiciones laborales son factores que alientan la corrupción;
    4. El nombramiento y contratación de personal docente según criterios ideológicos y familiares, sin tener en cuenta ningún mérito académico, convirtiéndolos así en unos verdaderos “asesinos pedagógicos”;
    5. Un alto porcentaje de deserción y/o abandono de las adolescentes y un número importante de repetidoras, datos a los que las autoridades educativas de nuestro país no parecen dar ningún tipo de consideración;
    6. El acceso a las becas de estudios superiores al extranjero, abierto prioritariamente a los hijos y familiares de los grandes dignatarios del régimen.
    7. La exclusión en el ámbito universitario, por razones ideológicas, de los cuadros nacionales con capacidad para alzar el nivel de nuestra enseñanza universitaria.

    Trabajo:
    De las lamentables condiciones laborales en nuestro país se hablará, creemos, en el Sector Productivo, denunciando no obstante la nefasta acción de las empresas de contratación.

    Disparidades de Género:
    CPDS toma nota de todo lo expresado en los documentos de trabajo esperando que no se queden en papel mojado.

    Ante este panorama, CPDS recomienda una apertura política real para una efectiva participación de  todas las sensibilidades presentes en el país, y la liberación de todos los presos políticos.

    Una señal positiva sería que estas próximas elecciones se preparasen y se desarrollasen en un clima de verdadera pluralidad política, de libertad y transparencia, desde la fase de elaboración del censo, la precampaña y campaña electorales hasta las votaciones y proclamación de los resultados, invitando a observadores internacionales neutros.

    La atribución de responsabilidades debe hacerse no por conveniencia ideológica sino por competencia técnica. A competencia igual, la prioridad debe ir al guineano, aun cuando se debiera traerlo desde lejos, ofreciéndole condiciones de vida aceptables.

    La formación de recursos humanos de calidad es condición primordial.

    Muchas gracias.

    Secretaría de Derechos Humanos y Acción Social

     

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